Los insectocaptores en la industria alimentaria son una herramienta habitual para controlar la presencia de moscas, mosquitos, polillas y otros insectos voladores en fábricas, almacenes, obradores, cocinas y negocios relacionados con la alimentación.
Su función no consiste únicamente en capturar insectos. También permiten detectar aumentos de actividad, identificar posibles puntos de entrada y comprobar si las medidas de prevención están funcionando correctamente.
En los últimos años, los modelos LED están sustituyendo poco a poco a los equipos tradicionales con tubos UV fluorescentes. Consumen menos energía, duran más y se adaptan mejor a los cambios normativos que están limitando el uso de lámparas con mercurio.
¿Qué son los insectocaptores en la industria alimentaria?
Un insectocaptor es un aparato diseñado para atraer y capturar insectos voladores en espacios interiores.
Suele utilizar una fuente de luz ultravioleta que resulta especialmente atractiva para moscas, mosquitos, polillas y otros pequeños insectos relacionados con productos almacenados. Cuando se acercan al equipo, quedan retenidos en una placa adhesiva o entran en contacto con una rejilla eléctrica.
En la industria alimentaria, los modelos con placa adhesiva suelen ser la opción más recomendable. Capturan al insecto entero, funcionan de forma silenciosa y evitan que sus restos se dispersen por el entorno.
¿Por qué se utilizan insectocaptores en la industria alimentaria?
Una mosca puede pasar de un cubo de basura a una superficie de trabajo en cuestión de segundos. También puede entrar en contacto con alimentos, utensilios o envases abiertos.
Por este motivo, su presencia no debe considerarse únicamente un problema de imagen. También puede revelar que algo no está funcionando bien dentro del establecimiento.
Un aumento de insectos puede estar relacionado con:
- Puertas o ventanas abiertas.
- Mosquiteras dañadas.
- Residuos acumulados.
- Desagües sucios.
- Restos de alimentos.
- Humedad.
- Materias primas infestadas.
- Fallos en la limpieza o el mantenimiento.
Los insectocaptores permiten reducir la actividad de los insectos, pero también ayudan a detectar cambios. Si un equipo empieza a capturar muchos más ejemplares de lo habitual, conviene investigar qué ha ocurrido.

Insectocaptores LED en la industria alimentaria
Durante muchos años, los insectocaptores han utilizado tubos fluorescentes que emiten luz UVA. Estos sistemas siguen presentes en numerosos negocios, pero están dejando paso a la tecnología LED.
Los insectocaptores LED emiten las longitudes de onda necesarias para atraer insectos y pueden hacerlo con un consumo eléctrico más bajo.
| CARACTERÍSTICA | INSECTOCAPTOR LED | TUBOS FLUORESCENTES UV |
| Consumo energético | Más bajo | Más elevado |
| Vida útil | Más larga | Requiere cambios frecuentes |
| Contenido en mercurio | No | Puede contener mercurio |
| Generación de calor | Menor | Mayor |
| Mantenimiento | Más sencillo | Cambio periódico de tubos |
| Disponibilidad futura | Tecnología en expansión | En retirada progresiva |
La diferencia de consumo puede ser importante en restaurantes, fábricas o almacenes donde los equipos permanecen encendidos durante muchas horas.
Además, los módulos LED suelen durar más que los tubos fluorescentes. Esto reduce el número de recambios, las tareas de mantenimiento y la cantidad de residuos generados.
Insectocaptores LED y eficiencia energética
La eficiencia energética es una de las principales ventajas de los insectocaptores LED.
Aunque el ahorro dependerá del modelo, la potencia y las horas de funcionamiento, la tecnología LED suele necesitar menos electricidad para generar la radiación necesaria para atraer a los insectos.
Esto permite reducir:
- El consumo energético.
- El número de recambios.
- Las tareas de mantenimiento.
- Los residuos generados.
- El coste de funcionamiento durante la vida útil del equipo.
En instalaciones con numerosos dispositivos, estas diferencias pueden ser especialmente relevantes. Además, los LED generan menos calor que los tubos fluorescentes, otra ventaja en espacios donde se busca controlar al máximo la temperatura.

El final progresivo de los tubos UV tradicionales
La normativa europea está limitando de forma progresiva el uso de mercurio en aparatos eléctricos y electrónicos.
La Directiva RoHS restringe varias sustancias peligrosas, entre ellas el mercurio presente en determinadas lámparas fluorescentes. Muchas de las exenciones que permitían seguir comercializando estos productos finalizaron durante el 2023.
Las lámparas diseñadas principalmente para emitir luz ultravioleta han contado con una exención específica hasta el 24 de febrero de 2027. Dentro de esta categoría pueden encontrarse algunos tubos utilizados en insectocaptores.
Esto no significa que todos los equipos tradicionales deban retirarse inmediatamente. Los aparatos que ya están instalados pueden seguir utilizándose mientras funcionen correctamente, sean seguros y dispongan de recambios compatibles. Sin embargo, el cambio de rumbo es evidente. Los tubos fluorescentes con mercurio irán perdiendo presencia y disponibilidad, mientras que los sistemas LED ocuparán su lugar.
¿Dónde se utilizan los insectocaptores en la industria alimentaria?
Los insectocaptores pueden utilizarse prácticamente en cualquier instalación donde exista riesgo de contacto entre insectos y alimentos.
Son habituales en:
- Fábricas de alimentos.
- Industrias cárnicas.
- Panaderías y pastelerías.
- Obradores.
- Cocinas industriales.
- Restaurantes.
- Cafeterías.
- Supermercados.
- Pescaderías.
- Carnicerías.
- Almacenes alimentarios.
- Empresas de catering.
- Hoteles.
- Comedores colectivos.
- Zonas de recepción de mercancías.
- Almacenes de materias primas.
- Áreas próximas a residuos.
El número de equipos necesarios dependerá de la superficie, la distribución de las instalaciones y el nivel de riesgo.
Mantenimiento de los insectocaptores LED
Los modelos LED requieren menos mantenimiento que los equipos con tubos fluorescentes, pero siguen necesitando revisiones periódicas.
El mantenimiento debería incluir:
- Comprobar que el equipo funciona.
- Revisar el estado de la placa adhesiva.
- Limpiar las superficies.
- Retirar el polvo y los insectos acumulados.
- Registrar las capturas.
- Revisar posibles entradas.
- Sustituir los componentes cuando corresponda.
Las placas deben cambiarse cuando estén llenas, cubiertas de polvo, deterioradas o hayan perdido capacidad adhesiva.
No conviene esperar a que no quede ni un milímetro libre. Una placa saturada captura peor y aporta menos información.
El registro de capturas dentro del plan APPCC
Los insectocaptores pueden formar parte del plan de control de plagas incluido en el sistema APPCC.
Cada equipo debe estar identificado mediante un código y su ubicación incluída en un plano de las instalaciones. Durante las revisiones conviene anotar:
- Fecha de inspección.
- Código del equipo.
- Número aproximado de capturas.
- Tipos de insectos encontrados.
- Estado de la placa.
- Incidencias detectadas.
- Medidas correctoras aplicadas.
El registro permite comparar datos y detectar tendencias. Por ejemplo, si aumentan las capturas cerca de una puerta, puede existir un problema con el cierre, el burlete o la cortina de aire. Si aparecen polillas en un almacén conviene revisar harinas, cereales, semillas, frutos secos y otros productos secos.
El objetivo es utilizar estos datos para localizar el origen del problema.
Conclusión: los insectocaptores LED permiten mejorar el control con menor consumo
Los insectocaptores en la industria alimentaria y negocios de alimentación ayudan a reducir la presencia de insectos voladores. También permiten detectar cambios y localizar posibles problemas de limpieza, mantenimiento o acceso.
Los insectocaptores LED consumen menos, necesitan menos recambios y evitan el uso de mercurio. Además, permiten anticiparse a la retirada progresiva de los tubos fluorescentes UV.
En Plagoo estudiamos cada instalación para determinar qué equipos necesita, dónde deben colocarse y cómo integrarlos dentro del plan de control de plagas. Porque capturar insectos es parte del trabajo, pero conseguir que cada vez entren menos es lo que realmente marca la diferencia.
Contacta con nosotros y te ayudaremos a reducir la presencia de insectos voladores en tus instalaciones.
Preguntas frecuentes sobre insectocaptores en la industria alimentaria y negocios de alimentación
¿Son obligatorios los insectocaptores en la industria alimentaria?
La normativa obliga a las empresas alimentarias a prevenir y controlar adecuadamente las plagas, pero no establece que todas las instalaciones deban utilizar exactamente el mismo tipo de insectocaptor. Su necesidad y ubicación deben definirse según el riesgo y las características de cada instalación.
¿Qué insectocaptor es mejor para una industria alimentaria?
En muchos casos resulta recomendable un insectocaptor LED con placa adhesiva. Permite capturar los insectos sin fragmentarlos, facilita revisar las capturas y puede reducir el consumo energético frente a los sistemas fluorescentes tradicionales.
¿Hay que retirar los insectocaptores con tubos UV?
No de forma automática. Los equipos existentes pueden seguir utilizándose mientras sean seguros, funcionen correctamente y dispongan de recambios adecuados. Sin embargo, conviene tener en cuenta el progresivo abandono de las lámparas fluorescentes con mercurio al planificar futuras renovaciones.
¿Los insectocaptores LED son igual de eficaces?
Pueden ofrecer una eficacia igual o superior siempre que utilicen una longitud de onda adecuada y estén correctamente diseñados, dimensionados e instalados.
¿Dónde se debe instalar un insectocaptor?
Debe instalarse en zonas interiores donde pueda interceptar a los insectos antes de que alcancen áreas de manipulación o almacenamiento. Es importante evitar que resulte visible desde el exterior y no colocarlo directamente encima de alimentos.


